Nueva jornada de capacitación para el Proyecto Ángel de Spei Mater

Informan hoy en Paraula en la edición impresa del nuevo curso de capacitación de Proyecto Ángel: Muchas gracias, Paraula, por estar siempre al tanto.

SpeiMater organiza los próximos 15 y 16 de diciembre unas nuevas jomadas de capacitación de personas para el Proyecto Ángel. Se trata de “un proyecto de la Iglesia para defender la vida”, según apuntan desde la entidad. Y es que a través de él se realiza acompañamiento, atención y asistencia a la mujer embarazada y tentada al aborto. El Proyecto Ángel, tal y como explican, “son las manos de la Iglesia que se acerca a la persona con la caridad de Cristo y ofrece con generosidad y libertad lo mejor que tiene: el encuentro con Jesucristo”.

En este proyecto hay tres figuras: el rescatador, que interviene para que se lleve adelante el embarazo; el facilitador, que busca los recursos sociales necesiarios; y el ángel, que acompaña a la madre como lo haría una amiga o hermana. En estas jomadas, que se celebrarán en la Casa Cuna

Santa Isabel, se dará la formación necesaria para poder implicarse en este proyecto siendo una de esas tres figuras. El equipo de formación de las jomadas está dirigido por Ma José Mansilla, presidenta de SpeiMater.

Este curso está dirigido a sacerdotes y laicos que quieran formar parte del proyecto y también a laicos que por su actividad profesional necesitan este tipo de formación. También para sacerdotes que se encuentran personas en su entorno vinculadas con embarazos imprevistos.

SpeiMater está también presente en la diócesis con el Proyecto Raquel, que atiende a mujeres que han abortado, y con la red de Parroquias por la vida, donde se reza especialmente por la vida y por las personas atendidas en los otros dos proyectos.

+ Info Teléfono: 601.478.393

 

Anexos para descargar y copiar:

Leslie Blackwell pasó del activismo abortista a la lucha provida

Abortó dos veces y buscó ayuda en la Nueva Era y las drogas: sólo en la Iglesia encontró consueloLeslie es conocida por llevar un cartel en las marchas provida que dice: ‘Lamento mi aborto’
22 noviembre 2017
El Papa Francisco habla en muchas ocasiones que la Iglesia debe ser un ‘hospital de campaña’ para atender a tantas personas heridas por el pecado e innumerables sufrimientos. Con el aborto se cumple perfectamente esta petición del Papa, pues muchas mujeres que han arrastrado durante años situaciones terribles tras haber abortado han encontrado descanso, perdón y también la fe.
 
Leslie Davis Blackwell es un ejemplo de cómo la Iglesia ha actuado como sanadora de unas terribles heridas provocadas por el aborto. Esta periodista estadounidense pasó de ser una activista proaborto, que llevaba incluso pegatinas a favor de abortar en su coche a impartir charlas por todo el país explicando el daño que hace a las mujeres acabar con la vida de su hija.
Sabe bien de lo que habla porque no abortó una vez, sino que lo hizo hasta en dos ocasiones. Y su cambio de vida le ha costado perder la amistad con gente que ella consideraba cercana y que sea considerada como una loca por parte de su familia.
 
El éxito laboral antes que los hijos
Desde muy joven Leslie soñaba con tener una carrera importante en la televisión como presentadora. Haría lo que fuera para conseguirlo y en 1980 con tan sólo 20 años se quedó embarazada justamente antes de que la ofrecieran un trabajo como presentadora de un programa matutino en la televisión local. Ella lo vio como una oportunidad para iniciar su carrera y en vez de rechazar el trabajo para ser madre decidió abortar a su hijo.Ni se lo pensó.
 
Llenar el vacío con fiestas
«Mi nueva carrera televisiva era mucho más importante que el embarazo incómodo que estaba creciendo en mí. Tenía que deshacerme de él», contó en la Marcha por la Vida de Washington en 2014.
Ella recordó haber sentido un ‘vacío’ tras el aborto pero rápidamente se refugió en su carrera. Leslie afirmaba ‘al disfrutar de mi nuevo estatus de celebridad local, iba de fiesta en fiesta, viviendo al límite, autodestruyéndome’.
 
El segundo aborto
Un año después se quedó embarazada de nuevo. ‘Me quedé en shock. ¿Cómo había podido pasar? ¿Cómo podía ser tan estúpida? Me angustié por la elección que tendría que hacer, no quería volver a visitar el horror’.
Sin embargo, volvió a abortar. ‘Estaba vacía, me odiaba’, cuenta al semanario Our Sunday Visitor. Este segundo aborto provocó mucho daño pero con una vida apresurada y más trabajos en medios intentó olvidar. Tras el aborto, la relación con el hombre que la dejó embarazada se rompió completamente.
 
Refugio sin éxito en la Nueva Era y en el activismo abortista
Sin embargo, al no conseguir la paz se refugió en la Nueva Era para intentar aplacar su culpabilidad así como tomando algunas drogas. Pero esto tampoco le servía y así fue como intentó justificar sus dos abortos convirtiéndose en una activista proaborto.
Mientras tanto, se casó por la Iglesia Episcopal, dejó tiempo atrás su fe católica, y hasta tuvo dos hijos pero siguió sin enfrentarse al dolor de los dos abortos.
 
El momento de la conversión
Con este odio que manifestaba en su lucha proabortista y de ataques a la Iglesia Católica pasó muchos años hasta que su padre falleció en 2008. Ese momento fue muy duro para ella y su tía Betty, ferviente católica, fue la que le consoló y le habló del amor de Dios.Poco a poco, se fue transformando el odio contra la Iglesia y ella cuenta que gracias a la Virgen María y la Divina Misericordia, volvió de nuevo a la fe católica.
Este fuerte encuentro con Dios que le devolvió la fe le iluminó con fuerza que había matado a dos personas y fue entonces cuando acudió a Rachel´s Vineyard (El viñedo de Raquel), un ministerio de ayuda espiritual para personas que han abortado.
Una mezcla de retiros, y grupos de apoyo que tienen como garantes a sacerdotes han ayudado ya a miles de mujeres en 25 países. Blackwell por fin se pudo perdonar en un proceso que duró tres años.
 
Activista en la defensa del no nacido
Este proceso la convirtió además en una apasionada defensora de la vida. ‘Mi familia pensó que había tenido un colapso. Pensaron que yo estaba loca y culparon a mi tía Betty. El infierno se estaba desatando a mi alrededor. El primer año después de mi conversión fue brutal’.
En la actualidad comparte su historia de sanación del aborto y conversión a todo el que lo pide y es representante en el estado de Virginia (EEUU) de la campaña Silent No More Awareness, donde habla de los males del aborto en su vida.
‘Ahora digo la verdad, los dones del Espíritu Santo me han cambiado radicalmente’, agrega. No le ha importado perder amigos, de los que cuatro de cada cinco han abortado. ‘Están incómodos a mi alrededor, pero algunos han venido discretamente a hablar conmigo sobre eso’.

‘La verdad me ha liberado’, concluye

¿Seleccionar embriones para evitar una enfermedad en el hijo?

La situación que se plantea cuando se padece o ha padecido una enfermedad grave y hereditaria y se quiere formar una familia y tener hijos, puede ser extremadamente difícil. Por ejemplo, el retinoblastoma es una enfermedad que produce un tumor dentro del ojo y que puede extenderse a otras partes, generalmente en el sistema nervioso. Se produce cuando el niño es aún muy pequeñito, y muy frecuentemente hay que extirpar el ojo.

Caballeros de Colón salvan cientos de miles de vidas con ecografías

Los Caballeros de Colón han financiado en 8 años más de 800 ecógrafos que sirven para hacer evidente la humanidad de los niños en riesgo de aborto. Cuando en 2019 se cumpla el décimo aniversario del programa esperan llegar a 1.000 ecógrafos y un millón de bebés salvados, según recoge LifeNews.com

Sabemos por experiencia que una mujer que ve una imagen de ultrasonido de su hijo es muy probable que mantenga a su bebé, asegura Carl Anderson, director general de los Caballeros de Colón, en la 135ª Convención Internacional de la organización celebrada en St. Louis el pasado mes de agosto.

En 2009, los Caballeros de Colón comenzaron a trabajar en New Haven, en el estado de Connecticut, Estados Unidos, para financiar 829 máquinas de ultrasonido (ecógrafos) destinadas a centros de embarazo o a unidades médicas móviles. Anderson dice que el programa ha salvado cientos de miles de vidas desde 2009.

Con solo salvar cuatro niños no nacidos por ecógrafo cada semana, los Caballeros habrán salvado más de un millón de vidas, señaló Anderson. Continuemos este gran esfuerzo para alcanzarla meta de 1.000 máquinas lo más rápido posible, añadió.

Con casi dos millones de miembros, los Caballeros de Colón fueron fundados en 1882 por el reverendo Michael J. McGivney.

Respaldo de las organizaciones provida de EE.UU.

Tony Perkins, presidente del Consejo de Investigación Familiar, elogió el objetivo de la organización benéfica católica: Los ultrasonidos son una ventana al útero que brinda a las madres la capacidad de ver la vida que hay dentro de ellas, afirmaba Perkins en un comunicado a The Daily Signal.

Y añade: «Los ultrasonidos hacen cristalina la humanidad de estos niños. Las madres embarazadas son mucho más propensas a elegir la vida de sus bebés una vez que llegan a ver con sus propios ojos a sus bebés en el útero. Aplaudo a los Caballeros de Colón por sus esfuerzos por proporcionar ultrasonidos para los centros de atención del embarazo.»

Jeanne Mancini, presidenta de la March for Life (Marcha por la Vida), que organiza cada año la mayor manifestación provida en el aniversario de la legalización del aborto en EEUU el 22 de enero de 1973, arguyó que el programa de ecografías de los Caballeros de Colón es una ayuda significativa para la causa provida.

Su maravilloso programa de uecografías salva vidas, literalmente, mediante el uso de la tecnología moderna para dar testimonio de la belleza de la vida, dijo Mancini.

La "tan cacareada" libertad de la mujer

En nuestro país y en otros muchos, el aborto provocado no sólo está permitido, sino que está financiado con nuestros impuestos. Es así en todas las regiones, con gobiernos de cualquier signo político, y desde hace décadas. En Andalucía, por ejemplo, la Comunidad Autónoma paga hasta 5 abortos a la misma mujer, y en la práctica, no hay límite.

Páginas