Recursos de oracion por la vida : Santo rosario por la vida y la familia (misterios gozosos)

SANTO ROSARIO POR LA VIDA Y LA FAMILIA

Oraciones iniciales:

- Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

- Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido. También me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra Divina Gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme, y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.

Ofrecimiento:

Ofrecemos este Santo Rosario por el respeto a la vida humana, desde el instante de su concepción hasta su fin natural, y por la santidad de la familia, para que sea una comunidad de fe, esperanza y caridad, reflejo e imagen de la Sagrada Familia.

Después de enunciar cada Misterio se reza:

  • -  Un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria.

  • -  Las jaculatorias (potestativamente una o ambas):

    María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

    Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu Divina Misericordia.

MISTERIOSGOZOSOS (lunesysábado)
1o MISTERIO: LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS

«Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; el nombre de la virgen era María» (Lc 1,26-27).

Oremos, por intercesión de María, para que el Espíritu Santo nos enseñe el valor sagrado de la vida humana desde el instante de su concepción.

2o MISTERIO: LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN

«En aquellos días María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno"» (Lc 1, 39-42)

Oremos, por intercesión de María, para que nos enseñe a acoger y acompañar a las mujeres embarazadas, especialmente a las que atraviesan graves dificultades.

3o MISTERIO: EL NACIMIENTO DEL HIJO DE DIOS

«Sucedió que por aquellos días salió un edicto de empadronamiento de César Augusto. Subió José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada» (Lc 2,1-7).

Oremos, por intercesión de María, para que las familias sean el santuario de la vida y que toda mujer tenga la dicha de ver nacer a sus hijos.

4o MISTERIO: LA PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO

Cuando se cumplieron los días de la purificación según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor» (Lc 2, 21-24).

Oremos, por intercesión de María, para que reconozcamos que cada niño es un don de Dios.

5o MISTERIO: EL NIÑO JESÚS PERDIDO Y HALLADO EN EL TEMPLO

«Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres... Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas» (Lc 2, 41-47)

Oremos, por intercesión de María, para que todos los matrimonios que respondiendo a su vocación, buscan un hijo, puedan concebirlo o adoptarlo.