Desde la primera ecografía cuando recibieron el diagnóstico de que el bebé venía con Síndrome de Down, María y Carlos dijeron a los médicos que NO querían ab*rtar. Sin embargo, en cada futura visita se los volvían a proponer. "Si para nosotros, que teníamos claro que no íbamos ab*rtar, cada visita suponía esa presión, una pareja que tenga duda... ante esa presión cede", comenta Carlos López Chaves, esposo de María y padre de Azahara y Bruno.