Frente a las 343 «zorras» de Beauvoir, las 343 madres de Generación Vida en el 8M

Manifiesto de las “343 madres”: texto íntegro

  • En 1971, en Francia, se publicó el “Manifiesto de las 343 Zorras". Cincuenta años después, nosotras, las mujeres que hemos abrazado el profundo y transformador don de la maternidad, sentimos el deber de alzar nuestra voz en defensa de la verdadera esencia de la feminidad. En un mundo que a menudo intenta reducir nuestro ser a estereotipos y expectativas ajenas, reivindicamos el don de ser madres, a vivir nuestra feminidad en todas sus dimensiones, y a celebrar la maternidad como un regalo que debe ser respetado, reconocido y promovido. 
  • Cada año, más de 73 millones de vidas se pierden de la manera más trágica: a través del aborto. En países como China e India, muchos de estos abortos se deben únicamente al hecho de que el bebé es niña. ¿Quién defiende a los no nacidos? ¿Quién lucha por esas mujeres a quienes se les arrebata la vida antes de nacer, simplemente porque son consideradas una carga? ¿Acaso no son también mujeres? ¿No es una injusticia que mueran de esta manera? 
  • Estamos cansadas de ser silenciadas por decir que el aborto ha sido lo peor que nos ha sucedido. Estamos hartas de habernos tragado la mentira de que el aborto es un derecho. Nos dijeron que no estábamos preparadas para ser madres, pero ¿alguien se ha preguntado si estábamos realmente preparadas para abortar? Nos dijeron que un hijo esclaviza, pero nadie habló de la esclavitud al trabajo. 
  • Nos dijeron que el aborto nos liberaría, pero nadie nos advirtió sobre el dolor y el trauma que viene después del aborto. Nos dijeron que ser madre es una elección, que el deseo es el único dios al que debemos rendir nuestra vida. Pero, a veces, el deseo mata.
  • Nos ayudaron a abortar, pero nadie estuvo allí para ayudarnos a continuar con el embarazo. Todos estuvieron a nuestro lado cuando decidimos abortar, pero nadie nos sacó de relaciones abusivas, de la pobreza o de nuestros problemas. Lo único que nos arrebataron fue a nuestro hijo. 
  • Hoy 50 años después, declaro que soy una de ellas. Declaro mi firme deseo de ser madre y de acoger al hijo que venga, sin importar las circunstancias. Lucharé para que el vientre materno vuelva a ser el lugar más seguro del mundo.