Recursos de oracion por la vida : Peticiones por la vida por intercesión de San Jose

Preces

Cel: Elevemos la gloria, el honor y las alabanzas al Padre, que se manifestó en sueños enviando a su ángel al justo José; al Hijo glorioso, que se encarnó en el vientre de la Virgen Purísima; y al Espíritu Santo, que proclamó el misterio de la concepción de la Virgen Santa.

Respondemos: San José, esposo de María, intercede por nosotros.

Oremos, por intercesión de San José, para que el Espíritu Santo nos enseñe el valor sagrado de la vida humana desde el instante de su concepción.

R/. San José, esposo de María, intercede por nosotros.

Oremos, por intercesión de San José, para que nos enseñe a acoger y acompañar a las mujeres embarazadas, especialmente a las que atraviesan graves dificultades.

R/. San José, esposo de María, intercede por nosotros.

Oremos, por intercesión de San José, para que las familias sean el santuario de la vida y que toda mujer tenga la dicha de ver nacer a sus hijos.

R/. San José, esposo de María, intercede por nosotros.
Oremos, por intercesión de San José, para que reconozcamos que cada niño es un don de Dios.

R/. San José, esposo de María, intercede por nosotros.

Oremos, por intercesión de San José, para que todos los matrimonios que respondiendo a su vocación, buscan un hijo, puedan concebirlo o adoptarlo.

R/. San José, esposo de María, intercede por nosotros.
Y ahora, todos juntos, invoquemos a Dios con la oración que el mismo

Cristo nos enseñó: Padre nuestro...

Cel: El Bueno, que es digno de gloria y honor en esta festividad y todos los días de nuestra vida, y por todos los siglos.

Todos: Amén.

Cel: Gloria a ti, oh Cristo Dios nuestro, que elegiste a la más bendita de entre todas las mujeres como madre, y al justo José, su esposo, le manifestaste el misterio de tu concepción en un sueño, colmándolo de paz. Al celebrar hoy la fiesta de tu revelación divina, aclamamos:

¡Qué admirable revelación divina que recibió el justo José, disipando de él toda duda!

Todos: Amén.
¡Qué admirable revelación divina que alegró a todo

creyente! Todos: Amén.

¡Qué admirable revelación divina que retiró toda sospecha acerca de la más pura de las vírgenes!

Todos: Amén.

Te imploramos ahora, Dios nuestro, con el aroma de este incienso y por la intercesión de María, tu madre, y de José, tu elegido, que permitas que esta festividad sirva para nuestra salvación: que el pecador se santifique, que la tristeza se disipe, que las dudas dejen de existir, que los que están lejos vuelvan, y que los que están cerca sean protegidos.

Todos: Amén.

Así, la alegría y la paz reinarán en el mundo, la unión y el amor gobernarán en los corazones, y nuestros difuntos descansarán en las moradas de la felicidad. Te glorificamos y te damos gracias a ti, a tu Padre y a tu Espíritu Santo, por todos los siglos.

Todos: Amén