Padre de amor interminable,
Siempre amable, siempre fuerte,
Siempre presente, siempre justo:
Tú nos diste a tu Hijo único
para salvarnos por la sangre de su cruz.
Pero Elsa es una persona tan libre, no porque haya podido elegir (muchos, desgraciadamente, no pueden) sino porque ha elegido bien. Y eso es lo que molesta tanto a las del gato, los pelillos en el sobaco y el ceño fruncido