Desde falsificar cifras de muertes maternas y abortos clandestinos, manipular encuestas de opinión y presentar casos extremos, hasta presionar gobiernos y quitar a sus países ayudas al desarrollo, o escarmentar a los opositores, son estrategias usadas para extender el aborto en todo el mundo, que se siguen utilizando actualmente. En realidad, los poderes económicos más fuertes del mundo y la masonería son quienes manejan los hilos.