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Dos peliculas de dibujos provida y profamilia

 Se trata de "Horton" (2008), la historia de un elefante, y "Marte necesita mamás" (2011). Los que tenemos hijos pequeños vemos todo lo que tenga dibujos -seleccionando, claro- y a veces uno se lleva una agradabilísima sorpresa, como en estos dos casos.

"Marte necesita mamás" es un claro alegato en favor de la familia y el papel del padre y la madre. Imperdible.

Un máster en ética sanitaria de verdad

Encontrar un máster de ética sanitaria bien enfocado no es tarea nada fácil, pese a que másteres no faltan. Hoy me ha llegado la información de éste, y la comparto porque su director es una persona que defiende en su cátedra la vida humana, pese a los sinsabores que eso le cueste. Fue uno de los fundadores de la Asociación Española de Bioética.

El Tribunal Constitucional avala la objeción de conciencia a la píldora del día siguiente

El Tribunal Constitucional acaba de dar la razón a un farmacéutico de Sevilla que rechazó tener la píldora del día siguiente en su farmacia y fue multado por la Junta de Andalucía con 3.300€. En Andalucía, la Junta incluyó la píldora del día siguiente (levonorgestrel) entre los medicamentos de tenencia obligatoria, en una decisión que prostituyó la sanidad a manos de la ideología.

El aborto no es salida, sino entrada a un camino lleno de sufrimiento

Me animé a redactar este testimonio gracias a que encontré por fin el inicio de la paz y el perdón que tanto andaba buscando desde que, hace un año, opté por la decisión “más fácil”, “más cómoda”, la que “dañaría a menos personas”, y la que al mismo tiempo terminó dañando a la persona que más amé hasta el momento: mi propio hijo.
 
Hace un año mi novio y yo, que llevamos juntos 7 años, descubrimos que estábamos esperando un hijo. Esto pasó cuando yo no podía seguir tomando anticonceptivos por motivos de salud. Fue una noticia que me dejó sin aliento. Sentí que perdía el juicio, y no era porque era una adolescente de 15 o 20 años, ya tenía 26 y una carrera profesional concluida, al igual que él. Simplemente sentí que no podría con la responsabilidad, que no estaba preparada, que no podría darle todo lo que pensé darle a mi primer hijo. Ahora puedo resumirlo en puro egoísmo.
 
Una de las cosas que más me reprocho es que mi novio había aceptado con alegría la noticia y, al ver mi negativa, me propuso que lo tuviese y que después me olvidara de él, que él lo criaría. A eso yo le respondí: “si tengo este hijo, me perderás a mí, porque no lo voy a soportar. O me ayudas, o lo hago sola”. Y así, en cuestión de horas, terminó aceptando.
 
Buscar a alguien dispuesto a “ayudarme” no fue difícil. Yo me mostraba muy decidida, aunque en el fondo el miedo me dominaba, y aunque no quería aceptarlo, yo ya lo estaba amando así de chiquito, casi imperceptible como lo vimos en la ecografía. En fin, llegó el día y muy segura fui a la clínica y en cuestión de minutos acabaron no sólo con mi hijo, sino con una parte de mí.
 
Hoy puedo decirles que el dolor físico no es siquiera comparable con el dolor que sentía en el alma. En el instante que salí un terrible arrepentimiento me invadió porque se me abrieron los ojos: ¡había matado a mi propio hijo! Eso fue peor que arrancarme una pierna o un brazo.
Mi novio también experimentó el mismo arrepentimiento y desde entonces solo buscamos formas de evadir el dolor. Nos sumergimos en el trabajo, en la rutina, en las cosas materiales, pero nada hacía que el dolor realmente pasara o mejorara y que volviéramos a sentirnos en paz. No había un solo día que no me sintiera arrepentida, que no llorara. Le pedí perdón a Dios muchas veces, empecé a leer la Biblia en busca de respuestas, iba a Misa, pero no me animaba a confesarme porque pensaba que no me perdonarían.
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Manifiesto por la Vida

 

Tu clamor llega a mí, pequeño ser, desde todos los confines del mundo.

Apenas sin forma, sin nombre, sin uñas en las manos ni en los pies, arropada tu luz en ese cobijo de carne cálida que te alberga. Sin heridas aún, sin triunfos ni glorias, custodiado por la frágil fortaleza de un cuerpo.

Cómo se adivina tu alma chapotear en ese agua primera donde caben todos los sueños….

Pensado por Dios desde el principio del mundo, tú, tan diminuto y capaz de levantar a tu alrededor tan grandes revuelos.

El Tribunal Supremo de EEUU no puede cambiar el matrimonio

El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer por amor, para siempre, para tener hijos y formar una familia. Los niños necesitan y merecen un padre y una madre, y que entre ellos exista un amor sólido, que se mantenga para siempre a pesar de las adversidades, y que contenga esa complementariedad en la diversidad del hombre y la mujer, el padre y la madre. Esa unión matrimonial, Dios la quiere, la une y la bendice.

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