FUENTE : RENACER DEMOGRAFICO
(1) Abrimos hilo sobre el divorcio masivo y sus efectos devastadores. Si un político o líder social habla de apoyar la natalidad y la familia, pero no dice nada de la importancia de que haya muchos menos divorcios, o no tiene ni idea, o es un cobarde, o nos quiere engañar, o…
(2) En España se acaban divorciando 50% de los matrimonios, aproximadamente. Es un drama con efectos muy negativos -directos e indirectos- sobre la tasa de fecundidad, desastroso para tantísimos niños afectados y cónyuges que no quisieran separarse, y empobrecedor.
(3) Un matrimonio que se rompe antes de concebir por primera vez, no tendrá hijos. Y si al romperse ha tenido solo uno / menos de los que pensaban tener inicialmente, los cónyuges ya no concebirán juntos más potenciales bebés.
(4) Haber vivido de pequeño un divorcio traumático (pocos no lo son para un niño), o que lo viva gente muy cercana a ti, puede ser un fuerte disuasorio para casarse y tener hijos. Si tus padres se separaron, es mucho más probable que de mayor te acabes divorciando.
(5) El divorcio empobrece en lo material, ya que tras él hace falta una nueva vivienda, gastos fijos asociados y nuevo ajuar para que vivan las mismas personas que antes convivían bajo el mismo techo. También reduce la esperanza de vida.
(6) Tras el divorcio, los hijos no emancipados sufren el daño afectivo, educativo y en cosas del día a día de no convivir con uno de sus progenitores (suele ser el padre), y tienen mucho más riesgo de necesitar tratamiento mental que si viven con sus padres biológicos casados.
(7) Muchos niños no tienen hermanos por divorciarse sus padres antes de haberles dado un hermanito, otros tendrán solo dos en vez de tres, etc. A cambio, con la desestructuración familiar, pueden acabar teniendo medio hermanos o hermanastros.
(8) Desde 1981 se han roto en España tres millones de matrimonios, afectando a unos 6 millones de adultos. Unos 4 millones de niños y jóvenes han sufrido la separación de sus padres. Al menos 1,5 millones de divorciados, en su gran mayoría hombres, no querían la ruptura conyugal.
(9) Y tal vez lo peor de todo: ¿por qué este drama humano masivo no es objeto de atención en la política, la intelectualidad y los medios en España? ¿Por qué no se estudian en serio sus desastrosos efectos? ¿Tan poca sensibilidad o tan pocas agallas hay?
(y 10) Sobre este desgraciado asunto, recomendamos la lectura del informe "el divorcio en España" del Observatorio Demográfico del CEU-CEFAS, accesible en cefas.ceu.es/wp-content/upl…




