Oh Dios, Creador de todo bien, que has
enaltecido a la criatura humana creándola a
tu "imagen y semejanza"
Oh Dios, Padre de misericordia, que por la Encarnación
de tu Hijo Jesucristo y por su muerte y resurrección
nos has redimido haciéndonos hijos tuyos y herma-
nos de todos los hombres.
A ti acudimos en este momento de aflicción y oscuridad.
Te pedimos que la luz del Espíritu Santo ilumine
nuestras mentes y corazones para que, en todo
momento, cuidemos de toda criatura humana desde
su concepción hasta su muerte natural.
Enséñanos a servir y proteger con amor el don de la
vida de todos tus hijos; que, por intercesión de la
Virgen María y de todos los santos, cesen los aten-
tados contra la vida humana, queden abolidas las
leyes que provocan su muerte, y florezca en todas
partes el amor y el respeto hacia los más débiles y
vulnerables.
Concédenos ser, en comunión con todos los hombres
de buena voluntad, el "pueblo de la vida" que
celebra constantemente los dones de tu amor. Te lo
pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.




