Blog de Galsuinda

Y Magaly estuvo en España y fue el mejor regalo de nuestras vidas

Magaly Llaguno estuvo en España en Noviembre de 2009 en el 4º CIP para recoger el premio Humanidad que rinde homenaje a personalidades o instituciones reconocidas a nivel mundial que se han distinguido por defender la Vida y la Familia Humanas.
 
El Premio fue instituido en Lima, Perú, el año 2005 y en 2009 se entregó por primera vez en Zaragoza durante la realización del IV Congreso Internacional Provida que tuvo lugar del 6 a la 8 de noviembre.
 
El Premio adquiere una relevancia muy grande pues es otorgado por primera vez en medio de una grave crisis mundial con “rostro económico”, pero que todos los lideres políticos, sociales, mediáticos y religiosos reconocen como "una crisis de valores éticos y morales”, hacia donde una parte de la humanidad sumergida en el consumismo salvaje, el egoísmo más profundo, el exceso de acumulación de bienes suntuarios y la indiferencia más cruel imaginable hacia otra parte doliente de si misma, nos han conducido inexorablemente.

Ha fallecido Magaly Llaguno, alma del movimiento Provida hispano

Magaly Llaguno fue la "responsable" de que en España esté el Proyecto Raquel, Speimater, su venida a España y su breve encuentro con María José Mansilla fue decisivo para que fraguaran las inquietudes que dieron lugar a estos proyectos. Por circunstancias personales yo no la conocí cuando vino a España... fue María José quien tomó el relevo y ¡de qué manera! Gracias Magaly. No sé qué escribir en estos momentos.
Pido oraciones por ella, según nos enseña la Iglesia,  aunque convencida de que no las necesita y prefiero que sea ella la que nos diga algo en vez de poner una biografía, porque las palabras cuando están al servicio a nuestro Creador son Vida.
 
Un mensaje para todos los que defendemos la vida
Magaly Llaguno,
Directora Ejecutiva de VHI
 
 
Durante mi tiempo de oración y meditación una mañana, Dios trajo a mi mente enseñanzas que todos los cristianos conocemos, pero de las cuales a veces nos olvidamos. La lectura de la Liturgia de las Horas ese día era del Salmo 8: "Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el ser humano para darle poder? Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos, todo lo sometiste bajo sus pies: rebaños de ovejas y toros, y hasta las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar, que trazan sendas por las aguas. Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!"
 
¡Qué maravillosa creación de Dios es el ser humano! Todos debemos reconocer este hecho y valorar a toda persona, nacida o por nacer. Los que somos cristianos sabemos muy bien que no debemos matar o maltratar a nadie. Y no sólo físicamente, sino tampoco de palabra. Es decir, no insultar, criticar, herir o menospreciar a nadie ni dañar su reputación. Y aquellos que trabajamos en defensa de la vida de todo ser humano, debemos cuidarnos mucho más de caer en estos pecados, porque tenemos que ser un ejemplo ante el mundo de lo que predicamos: el amor al prójimo. En las primeras etapas de la Iglesia, los cristianos eran identificados por el amor que se tenían. Del mismo modo debe el mundo poder identificar a los que defendemos la vida.

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Convocatoria para capacitación de Proyecto Raquel en Argentina

 Durante los días 18, 19, 20, 21 del presente mes tendrá lugar la capacitacion del Proyecto Raquel, para el acompañamiento pastoral de sanación y reconciliación postaborto.
Está dirigida a sacerdotes, voluntarios y colaboradores de GRAVIDA, la red de CAMs de Argentina.
Para obtener mas informacion pueden escribir a capacitacion.praquel @ gmail.com 
 

Un mes de disgusto ahora o un disgusto para toda la vida

Muchas de las que abortan se encuentran en una situación de desvalimiento y soledad, por lo que no sólo no son advertidas de sus posibles secuelas y repercusiones, sino por el contrario se ven psicológicamente condicionadas y presionadas hacia él.

En un periódico de tirada nacional y francamente enemigo de la Iglesia (“El País” para no andar con rodeos) he leído una noticia en la que una mujer que ha abortado por malformación del feto ha declarado: “Prefiero llorar un mes que toda la vida”. Mi experiencia de sacerdote, me dice que la autora de ese crimen abominable (cf. Concilio Vaticano II, Gaudium et Spes nº 51), no sólo va a llorar el próximo mes, sino que es muy probable que vaya a llorar y lamentar toda su vida su acción. Mucho me temo que lo que podía haber sido un mes de disgusto sea ahora un disgusto para toda su vida.
 
Ante todo aclarémonos qué es un aborto. Éste consiste en realizar la muerte del óvulo fecundado, embrión o feto humano, dentro del seno materno. Como dice el cardenal Bergoglio, en su libro “Sobre el cielo y la tierra”: “El problema moral del aborto es de naturaleza prerreligiosa, porque en el momento de la concepción está ya el código genético de la persona. Ahí hay ya un ser humano. Separo el tema del aborto de cualquier concepción religiosa. Es un problema científico. No dejar que se siga avanzando en el desarrollo de un ser que ya tiene todo el código genético de un ser humano no es ético. El derecho a la vida es el primero de los derechos humanos. Abortar es matar a quien no puede defenderse”. Y es que hoy los avances de la Ciencia permiten a nuestros científicos afirmar, como hacen los firmantes del Manifiesto de Madrid de Marzo del 2009, cosas como ésta: “ Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación. 
 
Los conocimientos más actuales así lo demuestran: la Genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad genética singular; la Biología Celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial, el cigoto, en cuyo núcleo se encuentra la información genética que se conserva en todas las células y es la que determina la diferenciación celular; la Embriología describe el desarrollo y revela cómo se desenvuelve sin solución de continuidad”.

El aborto y los hombres

 Cada año, desde 1974, se celebra en Washington la "Marcha por la vida" un acto reivindicativo en el que se pide la revocación de la ley Roe vs. Wade, por la que se legalizó el aborto en Estados Unidos en 1973. 

el hombre y el abortoDesde no hace mucho tiempo, Chris Aubert participa en esa marcha o en la marcha que se hace en su localidad. Lo hace consciente de lo que vale una vida después de darse cuenta de que, en lugar de los cinco hijos que le hacen inmensamente feliz, esa cifra podría ser de siete. En 1985, su por entonces novia le dijo que estaba embarazada y que iba a abortar. Él le dio 200 dólares y se marchó a ver un partido de béisbol. En 1991, la historia se repitió con otra novia. "Era totalmente irrelevante para mí", cuenta en su blog. Él creía que aquello no repercutiría en su vida, pero, un día, en la consulta del ginecólogo, viendo, con su actual esposa, una ecografía de uno de sus hijos -esta vez sí deseado-, sintió una punzada en el pecho, un arrepentimiento profundo por lo que había hecho. "Si pudiera volver atrás, salvaría a esos niños", confiesa; "Hay una mancha que no se irá de mi alma".

Sobreproteger o destruir

Vicky Thorn es activista provida desde antes de que existiera el movimiento como tal. Es la fundadora del Proyecto Raquel, que ayuda a las mujeres tras un aborto provocado. También a los hombres, aunque asegura a Misión que las secuelas de esta práctica en ellos son aún "un tabú, porque se considera al aborto como un asunto de mujeres". Tras no permitir el nacimiento de un hijo, Thorn describe una doble reacción en los hombres: por un lado, están los que, al tener hijos deseados, se vuelven sobreprotectores y viven en constante angustia por que les suceda algo. Por otro, se encuentran los que han pasado por un infierno de alcohol, drogas, adicciones sexuales y autodestrucción. La experiencia de Thorn es que, tras la pérdida, el varón pasa por la ira, la rabia, la frustración, el sufrimiento profundo, el arrepentimiento y la tristeza. "Les cuesta aceptar que han mirado hacia otro lado", afirma. A estos sentimientos se une la vergüenza por haber permitido que les arrebataran a sus hijos, a los que debían de haber protegido.

Acabar con mi hijo me hizo muy desgaciada

Abortar a mi hijo me llevó al pozo”, cuenta Lidia Esther, tinerfeña de 33 años. Un pozo de angustia que le condujo a la separación, la droga, la pérdida del trabajo, la desesperación. Abortó al feto de dos meses en 2007, cuando ella tenía 27 años, y desde entonces no levanta cabeza. 

“No es cierto que el aborto no deja huella, como dicen algunas. No hay día que no recuerde aquella terrible experiencia. Acabar con mi hijo me hizo muy desgraciada”, afirma Lidia Esther. La joven llevaba cinco años viviendo con su novio y tenían pensado casarse, cuando ella se quedó embarazada. “Teníamos trabajo los dos, económicamente no estábamos mal, el feto no tenía malformaciones. Y vivíamos una vida de lujos: hoteles casi todos los fines de semana, ropa de marcas, fiestas. Pero mi pareja me obligó”. Motivo: aún no estaba preparado para ser padre. Lidia se dejó convencer y pasó por el quirófano. 

“Para mi fue un mero trámite”, relata. A los dos meses se casaron. “Si en ese momento me hubieran preguntado si el aborto era bueno, les hubiera dicho que sí, que era un derecho de la mujer (nosotras parimos, nosotras decidimos). Si me hubieran hablado del síndrome post-aborto me hubiera reído. Me sentía bien, creía ser feliz, pero no era así”. Nada más casarse empezaron los problemas. 

Gemma Collins habla de sus autolesiones tras un aborto provocado

Las mujeres que han abortado sufren un 81 por ciento más de problemas mentales
El 10 por ciento de las enfermedades mentales están directamente relacionadas con el aborto
I. FERNÁNDEZ

Collins ha reconocido a diversos medios de comunicación, esta semana, que el síndrome post aborto que sufre desde hace 12 años la ha conducido a la autodestrucción.
 
REDACCIÓN HO.- Abortó a su hijo de tres meses de gestación, cuando ella tenía 20 años, porque así se lo aconsejaron tres médicos, pues había estado tomando medicamentos sin saber que estaba embarazada. En concreto, según ha explicado al periódico The Sun, había seguido tomando pastillas anticonceptivas, también un antibiótico y un medicamento para las nauseas.
 
Tras el aborto empezó a autolesionarse y a atiborrarse de comida
Pero después del aborto, según relata a la revista Now, sin saber por qué, empezó a sentir una culpa y desesperación total que la condujo a autolesionarse, practicándose cortes en su cuerpo, y a darse atracones de comida, que hicieron que en menos de un año pasara de una talla 10, del Reino Unido, a una 18.

Los Pilares de la Vida conferencias

Los Pilares de la Vida I Mario Rojas Vida Humana Internacional

Los Pilares de la Vida II Aurora Tinajero de Respect Life

Los Pilares de la Vida III Adriana González Catholic Called To Witness

Charla-coloquio en el Centro Diocesano de Espiritualidad de Valladolid: " Los Pilares de la Vida - Fundamentos y organización de la cultura de la vida desde la fe", a cargo de Spei Mater (Asociación Provida de la Iglesia Católica)

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