En el país de los 15 millones de abortos anuales, una religiosa incansable dirige la lucha provida

FUENTE : RELIGION EN LIBERTAD

Se suele decir que la India es la mayor democracia del mundo, con unos 1.470 millones de habitantes. También se considera que es el país más religioso del mundo: según el censo de 2011 el 99% de sus pobladores declaraba pertenecer a una religión. Y, sin embargo, al mismo tiempo, es una superpotencia mundial en aborto: unos 15 millones de bebés son abortados cada año, el equivalente a todos los habitantes de un país mediano como Zambia o Camboya.

Los católicos de la India trabajan en defensa de la vida unidos a través de Indian Catholics United for Life, una red nacional de organizaciones provida aprobada por la Conferencia Episcopal Católica de la India, de creación reciente. Y al frente está la Hermana Paulina Melite, como directora.

Participa en apostolados provida desde 2016 (cuando era animadora provida diocesana de su diócesis siro-malabar de Kalyan), y es la directora de Indian Catholics United for Life desde 2024. Tiene 46 años y pertenece a las Hermanas Misioneras de María Inmaculada. Y en 2021 fue una de las organizadoras centrales de la primera Marcha Nacional por la Vida de la India, que desde entonces se celebra cada año.

Durante unos años ella fue la secretaria en la India de CHARIS, el Servicio Internacional de la Renovación Carismática Católica. La Renovación Carismática en la India, apoyada por varios obispos y atractiva para muchos jóvenes, con movimientos como Jesus Youth, ha sido un catalizador para las primeras marchas pro-vida.

Ha explicado a George Kommattam, del Global Sisters Report, sus esperanzas e inquietudes sobre esta lucha, importante para católicos y no católicos.

"Trabajando con el movimiento provida en la diócesis de Kalyan me di cuenta de las necesidades de los niños no nacidos y sus madres en la India. Para mí, este ministerio es un llamado de Dios en este momento. Desde 2016, he trabajado a nivel diocesano y nacional para crear conciencia, expandir el movimiento provida y unificar los esfuerzos católicos para salvar a los no nacidos", explica.

Las cifras del Gobierno calculan más de 15 millones de abortos al año. "En otras palabras, en la India se aborta un niño cada dos segundos", explica. Pero ella considera que las cifras oficiales se quedan cortas. "Se producen muchos más abortos que no aparecen en los registros oficiales".

Una ley cada vez más permisiva

El aborto se legalizó en la India en 1971, hasta las 12 semanas bajo ciertas condiciones. Posteriormente se elevó a 20 semanas. En 2021, la ley se modificó para fijar el límite máximo para el aborto en 24 semanas, alegando "riesgo para la vida de la madre, existen anomalías fetales, se ha producido una violación o falla en la anticoncepción para grupos específicos de mujeres. Si el embarazo supera las 24 semanas, la mujer debe acudir a los tribunales para obtener permiso". Y desde 2026 "el Tribunal Supremo autorizó el aborto hasta las 30 semanas en un caso particular, una decisión que podría tener importantes implicaciones legales y sociales".

Ella teme que esa reciente sentencia del Tribunal llevará a que aumenten los abortos en el enorme país.

"Debemos alzar la voz con más firmeza contra el aborto. Hemos organizado una campaña de recogida de firmas para pedir al Gobierno que reconozca el derecho fundamental a la vida del niño por nacer. Hemos entregado las firmas a la oficina del primer ministro y al Ministerio Federal de Salud y Bienestar Familiar", explica.

"Lejos de desanimarnos, estos acontecimientos nos fortalecen. Hemos recibido un mayor apoyo de obispos, sacerdotes y líderes laicos que desean una respuesta católica unificada ante este grave asunto", asegura la religiosa.

El primer gran paso es formar: hay mucha ignorancia

La red católica lleva a cabo programas de divulgación provida en diócesis, parroquias, universidades, escuelas y diversos grupos. "Estos programas abordan temas como el aborto, la anticoncepción, la fecundación in vitro (FIV), la eutanasia, la moral sexual y la cultura de la vida. También organizamos retiros provida, exposiciones de sensibilización y otros programas. Hemos impartido charlas en más de 40 diócesis de la India, conversando con parejas, jóvenes, adolescentes, niños y familias sobre el aborto y sus consecuencias para las mujeres, la moral sexual y la cultura de la muerte. Este ministerio es esencial hoy en día porque muchas personas desconocen la gravedad del aborto en nuestro país".

"Esto no es solo una campaña social, es una batalla espiritual. Oramos, especialmente en los centros de aborto y las clínicas de fertilización in vitro. Para nosotros, esta es una lucha por las almas y las vidas afectadas por la cultura moderna de la muerte. Suelo decir que somos como David frente a Goliat. El desafío es enorme: leyes, políticas, silencio cultural, estigma, pero seguimos adelante con fe", añade.

"En palabras de San Juan Pablo II en Evangelium Vitae , estamos llamados a ser testigos de la dignidad inviolable de todo ser humano y a combatir lo que él describió como la "cultura de la muerte" que impregna nuestra sociedad", explica.

Conseguir fondos, romper el silencio

El mayor desafío para la acción provida, que implica sobre todo formar y concienciar, es conseguir dinero, porque, explica, "muchos donantes prefieren causas con resultados visibles e inmediatos".

"Otro desafío es la escasa concienciación, incluso dentro de las comunidades eclesiales. Muchos católicos afirman que rara vez han oído hablar del aborto en las homilías o en los programas parroquiales. También existe un silencio cultural más generalizado. Temas como el aborto, la anticoncepción y la fecundación in vitro suelen evitarse en el ámbito familiar y en los foros públicos", añade.

Esta religiosa es ambiciosa también en el ámbito jurídico. "Necesitamos defensa legal para los no nacidos. Planeo crear un foro de abogados cristianos para ofrecer asesoría legal en defensa de la vida no nacida e involucrar a los legisladores de manera más sistemática".

"El aborto no es una preocupación exclusiva de los católicos. Por ejemplo, también han surgido iniciativas provida dentro de la comunidad jainista de Bombay. Líderes de diversas confesiones religiosas apoyan actividades que defienden la vida. Esto demuestra que el aborto es, fundamentalmente, una cuestión humana, no solo religiosa", explica.

 

Líderes de distintas religiones unidos en la Marcha por la Vida en Bangalore en 2025, coordinada por CharisVaticanNews

La Marcha por la Vida: de 250 personas, a cien mil, en cinco años

Dice que impulsó esa primera marcha provida porque no había una plataforma visible y unificada para que uniera a la gente en defensa de los no nacidos. "Los distintos grupos trabajaban de forma aislada. En 2021, 50 años después de que la India promulgara la ley del aborto, organizamos la primera Marcha por la Vida en Nueva Delhi con unos 250 participantes. Desde entonces, organizamos la marcha cada año en diferentes lugares".

La fórmula elegida es que cada año la Marcha Nacional la organice una diócesis local distinta, con el apoyo de obispos, clérigos, religiosos y voluntarios laicos. Para la Marcha de 2026 en Chennai esperan cien mil participantes, y el comité organizador tiene 180 miembros.

  • En el vídeo, la Marcha por la Vida de 2025, en Bangalore, que incluyó un altarcito similar a un cementerio con recordatorios de niños abortados, sus nombres, y la posibilidad de orar por ellos.